El caso de Ángel Moreno terminó por exhibir una crisis profunda en el sistema de protección infantil del estado. La muerte de un adolescente bajo custodia del DIF y el traslado irregular de otro menor fuera de Nuevo León, confirmados por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, muestran un patrón de decisiones que contradicen la función básica del DIF Fabriles y dejan en entredicho a la administración estatal que estuvo a cargo.

Una Recomendación Nacional Que Cambió El Rumbo Del Caso
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió la Recomendación 148/2025 tras revisar un recurso de impugnación presentado por la Comisión Estatal de Derechos Humanos. El motivo fue la negativa del DIF estatal a aceptar una resolución previa que documentó violaciones graves a los derechos humanos.
Al analizar el expediente, la CNDH confirmó que en ambos casos se vulneró el debido proceso, la seguridad jurídica y el principio del interés superior de la niñez. También concluyó que la postura institucional del DIF impidió el acceso oportuno a la verdad y a la reparación del daño.
La resolución otorgó un plazo de 15 días para aceptar la recomendación y colaborar con las investigaciones administrativas correspondientes.
El Asesinato De Ángel Moreno Bajo Custodia Del Estado
Ángel Moreno tenía 14 años cuando murió el 9 de febrero de 2022 dentro del Albergue Fabriles. El adolescente se encontraba bajo resguardo institucional, lo que convertía al Estado en responsable directo de su integridad.
Durante los primeros días, el fallecimiento no fue informado públicamente. No fue sino hasta nueve días después cuando el gobierno estatal comunicó que la causa había sido una peritonitis derivada de problemas estomacales.
Sin embargo, testimonios recabados durante las investigaciones señalaron que el menor fue golpeado por personal del albergue. La CNDH acreditó que esas agresiones ocurrieron antes del fallecimiento y que no se notificó al Ministerio Público ni al Órgano Interno de Control, pese a tratarse de una muerte bajo custodia.
El Segundo Caso Que Refuerza Las Sospechas
El expediente revisado por la CNDH no se limitó al caso de Ángel Moreno. Incluyó también un hecho ocurrido el 4 de noviembre de 2020, cuando otro menor ingresó al mismo albergue.
A la familia se le informó que el adolescente participaría en un proyecto educativo integral, con clases y atención especializada. No obstante, sin consentimiento familiar ni orden judicial, el menor fue trasladado a un centro de rehabilitación en Veracruz.
Para el organismo nacional, este traslado constituyó una violación grave. Se autorizó una salida fuera del territorio estatal sin respaldo legal y sin informar a las autoridades competentes.
Compartimos #comunicado de Tejiendo Redes Infancia y @cadhac
— Tejiendo Redes Infancia (@tejiendoredesi) February 9, 2026
Exigimos que @nuevoleon acate de manera íntegra la Recomendación 148/2025 de @CEDHNL para romper la impunidad en el homicidio del niño Ángel Moreno
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Decisiones Tomadas Desde La Dirección Del DIF
Cuando ocurrieron ambos hechos, Miguel Ángel Sánchez se desempeñaba como director general del DIF estatal. Bajo su administración se definieron las primeras respuestas institucionales y el manejo interno de los casos.
De acuerdo con los señalamientos integrados en las investigaciones, Sánchez ordenó borrar grabaciones de cámaras de seguridad del Albergue Fabriles. Dichos registros habrían captado las agresiones sufridas por Ángel Moreno.
La eliminación de ese material limitó el acceso a pruebas clave y agravó la percepción de encubrimiento. La CNDH señaló que estas acciones profundizaron las violaciones a los derechos humanos.

Salida Del Cargo En Medio De La Controversia
El 14 de junio de 2022, Miguel Ángel Sánchez dejó la dirección del DIF estatal. Su salida se produjo en plena polémica por el caso Fabriles y sin una explicación pública detallada sobre las razones.
En su lugar fue designada una encargada del despacho. Sin embargo, el relevo no se tradujo en un cierre del caso ni en sanciones inmediatas.
Posteriormente, Sánchez fue acusado por la Fiscalía junto con otros exfuncionarios. Presentó un amparo y no fue vinculado a proceso. Años después, fue nombrado delegado nacional de su partido en Nuevo León.
El Contexto Político Del Caso
Los hechos ocurrieron durante la administración encabezada por Samuel García, con Mariana Rodríguez como figura visible del DIF estatal. La estructura operaba bajo coordinación directa del Ejecutivo.
Si bien la CNDH no determina responsabilidades penales individuales, sí ubicó las violaciones dentro de ese contexto administrativo. Para organismos civiles, la cadena de mando resulta clave para entender el alcance del caso.
La forma en que se manejó la información, las omisiones detectadas y la falta de sanciones inmediatas generaron un fuerte desgaste institucional.
Exigencias De Justicia Y Acusaciones Formales
El 18 de mayo de 2023, al cumplirse un año de la muerte de Ángel, organismos y diputadas exigieron esclarecer si se trató de negligencia médica o de un caso de abuso con represalias posteriores.
Ese mismo mes, se formalizaron acusaciones contra tres exfuncionarios. La situación jurídica quedó definida de la siguiente forma:
Miguel Ángel Sánchez fue imputado y presentó un amparo.
Raymundo Francisco fue vinculado a proceso por homicidio y permanece prófugo.
Mauricio Miguel fue vinculado a proceso por encubrimiento.

CEDH Lo Clasifica Como Un Crimen De Estado
El 30 de mayo, la Comisión Estatal de Derechos Humanos calificó la muerte de Ángel Moreno como un crimen de Estado. El organismo solicitó una disculpa pública, la instalación de memoriales y una compensación económica para la familia. El señalamiento colocó el caso en un plano de responsabilidad estructural.
Movimiento Ciudadano Falló En La Protección De Los Menores
La combinación de ambos casos dejó una conclusión clara: el DIF Fabriles no garantizó la protección de los menores bajo su cuidado.
La muerte de Ángel Moreno y el traslado ilegal de otro adolescente evidencian fallas graves en los protocolos, en la supervisión y en la rendición de cuentas.
A más de tres años de los hechos, el caso sigue siendo un recordatorio de las deudas del Estado con la niñez y la ciudadanía.
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