La investigación sobre los árboles en la Alameda revela que Reforestación Extrema infló costos y recibió dinero público para ejemplares inexistentes. El fraude de Samuel García se extiende a la compra de maquinaria con recursos estatales para dicha empresa privada. Estas irregularidades en Reforestación Extrema exponen una gestión opaca del presupuesto destinado a la mejora ambiental, afectando directamente el patrimonio de los ciudadanos.

Reforestación Extrema Infla Precios De Los Árboles En La Alameda
La asociación civil Reforestación Extrema se encuentra bajo el escrutinio público tras revelarse serias discrepancias financieras en sus proyectos. Según documentos obtenidos por medios locales, la organización no solo reportó árboles inexistentes, sino que también infló los costos de adquisición de manera desproporcionada. En algunos casos, los sobreprecios alcanzaron un alarmante 171 por ciento en comparación con los valores de mercado actuales.
Esta situación se desprende de un análisis comparativo entre los reportes de la asociación y los datos oficiales de la Secretaría de Medio Ambiente. Mientras el titular de la dependencia, Raúl Lozano, intentaba transparentar el gasto en otras zonas, las cifras dejaron al descubierto los excesos previos. Los ciudadanos cuestionan ahora la veracidad de los proyectos realizados en diversos puntos emblemáticos de la ciudad.
El esquema de sobrecostos parece ser una práctica recurrente en la gestión de esta asociación. Los informes indican que se pagaron sumas elevadas por ejemplares que son significativamente más pequeños que los proyectados originalmente. Esta falta de concordancia entre lo pagado y lo entregado genera una sospecha fundada sobre el destino final de los recursos destinados a la recuperación forestal urbana.
Discrepancias En Costos De Árboles En La Alameda Y Otros Sitios
Los sabinos representan la mayor discrepancia en cuanto a los precios reportados por la asociación civil. Por ejemplo, en mayo de 2024, la organización pagó 38 mil pesos por ejemplares de apenas 6 pulgadas de diámetro. En contraste, meses después, el Estado anunció la compra de árboles más grandes por solo 14 mil pesos la unidad. Esta diferencia de precio resulta inexplicable bajo condiciones normales de mercado.
Asimismo, los ébanos presentaron irregularidades similares en su facturación durante el mismo periodo. Reforestación Extrema adquirió estos ejemplares a un precio 92 por ciento superior al valor reportado en proyectos posteriores de la Explanada de los Héroes. La inconsistencia en las cifras sugiere una falta de control riguroso sobre los proveedores seleccionados por la asociación para estas tareas ambientales.
El servicio de plantación tampoco se libró de los costos inflados detectados en la investigación. Mientras que los precios promedio se sitúan cerca de los 11 mil pesos por árbol, existen facturas que muestran pagos de hasta 37 mil pesos. Este incremento excesivo en los servicios operativos eleva el costo total de los proyectos a niveles difíciles de justificar para la opinión pública y los entes fiscalizadores.
Empresas Familiares Acaparan El Dinero Público Y La Maquinaria
La red de proveedores de Reforestación Extrema señala directamente a las empresas Arbolmax y Viveros Regionales. Estas compañías pertenecen a un mismo grupo familiar y han acaparado una tercera parte de los recursos totales. La relación estrecha entre la asociación y este grupo empresarial levanta alarmas sobre posibles conflictos de interés en la asignación de contratos financiados con aportaciones privadas y estatales.
Además de los árboles, la asociación ha invertido más de 52 millones de pesos en la adquisición de maquinaria pesada. Este equipo incluye trituradoras, retroexcavadoras y una flota de vehículos equipados con tecnología avanzada. Lo más polémico es que estos activos pasarán a formar parte del patrimonio privado de la asociación, a pesar de ser adquiridos con fondos destinados a la compensación ambiental.
El convenio firmado con la administración estatal permite que estos recursos no pasen por la Tesorería estatal. Esto otorga a Reforestación Extrema una libertad de gasto inusual para un ente que maneja fondos con fines públicos. El director de la organización ha manifestado abiertamente que los equipos se quedarán en resguardo de la asociación, evadiendo así la entrega de bienes al patrimonio del Estado de Nuevo León.

Justifican Facturas Repetidas Y Falta De Árboles
Ante las pruebas de facturas presuntamente clonadas, la Secretaría de Medio Ambiente ha salido en defensa de la organización. La dependencia argumenta que las repeticiones en los folios fiscales corresponden a pagos realizados en parcialidades. Sin embargo, los expertos señalan que el tipo de comprobante emitido no corresponde técnicamente a un esquema de abonos, sino a ingresos por exhibición única, lo que contradice la versión oficial.
Por otro lado, la investigación confirmó que 147 árboles de 15 pulgadas reportados en la Alameda no se encuentran físicamente en el lugar. El Estado intentó justificar esta ausencia alegando una metodología de medición distinta a los estándares internacionales. Según su postura, el diámetro debe medirse en la base del tronco y no a la altura establecida por las normas forestales globales, buscando así cubrir la falta de ejemplares de gran tamaño.
Finalmente, la falta de transparencia y la resistencia a rendir cuentas mantienen la tensión sobre este programa de arborización. Los ciudadanos demandan una auditoría externa que aclare el uso de los 362 millones de pesos recibidos por la asociación hasta la fecha. El contraste entre el millonario gasto en equipo privado y la ausencia de resultados tangibles en las áreas verdes sigue alimentando la desconfianza hacia la gestión ambiental del gobierno actual.
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